Vai fundo em Juan Ramón Martínez

Por Roberto Quesada.
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Frente al poderoso parece ratón,  pero ante los débiles es un león.  –canción de José de Molina, Acordes de obreros y patrones.

Entre los diferentes significados de la palabra cala, según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, existe uno, el tercero de una lista de doce, que define perfectamente lo que sintió el analista Juan Ramón Martínez cuando miró la entrevista que el periodista Ismael Cala (CNN) realiza al obispo Santos, mejor conocido como Monseñor Santos, textualmente dice, y no son mentiras mías: “3. f. Supositorio laxante.”

Y sin duda que se trata de un supositorio efectivo pues el señor Martínez se fue con todo contra Monseñor Santos, le llamó: mentiroso, figurín, infiltrado, miembro de una mafia internacional de CNN y otros medios para desprestigiar a Honduras, hiperbólico y lo acusa de poner en duda su magisterio sacerdotal, en fin… todo esto y más en su artículo: “El “negocio” de denigrar” (La Tribuna, 09/03/2012).

Esta rabia incontrolada con que JR le sale al paso a Monseñor Santos recuerda la escena grotesca de Mauricio Villeda Bermúdez, en San José, Costa Risa, defendiendo el golpe de Estado frente a un enjambre de periodistas: Estaba furioso, ojos desbalanceados, le brotaba espuma amarillenta alrededor de los labios, los salivazos de odio amenazaban con salpicar a los periodistas… yo veía esto y me dio tristeza y pena, después de todo es un compatriota, esa ira demoníaca contra sus propios compatriotas no había poder terrenal que la exorcizara, esa es la misma pena que siento hoy hacia Juan Ramón Martínez.

Arguye Martínez que el periodista Ismael Cala debió de invitar a otro (hombres todos, el machismo le sale por los poros, ¿no existen mujeres pensantes en Honduras?), entre ellos a un compatriota que obtuvo el premio Príncipe Asturias, esto denota falencia intelectual en Juan Ramón Martínez, un autentico pensador, conocedor, intelectual de kilates, no califica ni descalifica a nadie por premios obtenidos o no sino por su obra, por su trabajo. Es recomendable leer “La cultura: Ese blanco móvil”, de Mario Benedetti, en donde desacraliza los premios desde el Nobel hasta alguno del reino local (de hecho, Benedetti como Jorge Luis Borges, no tuvieron el Nobel y fueron escasamente premiados).

Otro que le recomienda a Cala es al seleccionador que llevó a Honduras al Mundial 1982, José de la Paz Herrera, popularmente conocido como Chelato Uclés, pues ignora JR que Chelato podría causarle peor pesadilla que Monseñor, pues por su firme postura contra el golpe de Estado Chelato fue rebautizado por la gran Resistencia popular como el “Che-lato de la Resistencia”. Y hay un tercer recomendado por el señor Martínez, de alguien que bendijo las armas que dispararían contra el pueblo hondureño, pero a este, como diría el gran escritor, otro que tampoco tuvo premios,  Julio Cortázar: “A este no vale la pena ni condenarlo”.

Juan Ramón se vuelve defensor de la policía, luego que quienes corrompieron, enseñaron a asesinar y les mostraron lo que es la impunidad a la policía y el ejército son los civiles golpistas y la cúpula militar golpista, pero este tema lo trataré después de que me responda el presente (si se atreve)… por allí dice Juan Ramón, algo que puede perdonarse a un mortal como yo pero no a un sabiohondo como él “hubieron cien muertos” (lo correcto es “hubo cien muertos”, debería de aprovechar sus viajes anuales, que él tanto anuncia, a Barcelona para familiarizarse con la lengua cervantina).

No soy muy religioso y tampoco me gusta andar por las ramas, así que aprovecho la sencillez de Dios para que podamos comunicarnos directamente con él, por tanto digo: No a los intermediarios. Es por ello que no conocía, hasta antes del golpe, a la mayoría de religiosos católicos y evangelios que van al frente de los feligreses. En verdad no me estaba pidiendo de mucho, a no ser por las excepciones (habrán otros sin duda) como el padre Ismael Moreno, Andrés Tamayo y el mismo Monseñor Santos, quienes sí predican la esencia de la doctrina de Dios: amar e ir con el pueblo.

Ante lo que me parece un agravio contra un hombre noble como lo es Monseñor Santos, decidí desenvainar mi espada justiciera para que no reine la impunidad de la palabra criminal, y el sábado llamé a Monseñor y tuvimos una entrevista y también conversamos de temas varios. Abusa Juan Ramón Martínez al meterse con un hombre de Dios porque subestima la capacidad del mismo, se equivoca, Monseñor sabe defenderse: tiene agilidad mental, agudeza, lenguaje punzante cuando la ocasión lo requiere y un sentido del humor con cátedra de sarcasmo. Por supuesto, como él mismo me pidió, son cosas que no pueden decirse en público.

Le lanzo la pregunta: ¿Qué siente que Juan Ramón Martínez le llame mentiroso?”. Respuesta: “Me molesta, yo he predicado dos cosas con el ejemplo: No robar, no mentir. Que Juan Ramón sea categórico, que presente pruebas en qué yo he mentido. Lo emplazo a que me lo demuestre”. Va la segunda: “Dice algo así como que usted se muere por figurar: Respuesta: “(Risas y más risas). Quien siempre ha querido figurar es Juan Ramón, ¿acaso no fue candidato presidencial? Además, siendo de la Democracia Cristiana aceptó el INA en un gobierno nacionalista, que por cierto fue un desastre su paso por este instituto y parte fundamental contra la reforma agraria, contra los campesinos”.

Nunca he sido para andar visitando Casa Presidencial, pero durante el Gobierno del presidente Zelaya fui tres veces, invitado nunca de metido, y es increíble que las tres veces me encontré con Juan Ramón Martínez siguiendo al presidente Zelaya, parecía su sombra. Por eso es inexplicable que ahora solo ponzoña le recete. Pregunta: “¿Por qué Juan Ramón lo acusa de zelayista infiltrado?”. Respuesta: (Risas)…Ese es el calvario de Juan Ramón, Mel es un gran líder, es una buena persona, quiere a Honduras, a él lo quiere el pueblo y es mi amigo…aunque se retuerza del dolor Juan Ramón”.

Hoy vamos a cerrar con esta pregunta, la entrevista es larga y debo de ser cuidadoso porque entrecruzamos conversación privada (y coincidimos con Monseñor que a ambos nos gusta reírnos a carcajadas), y aquí viene la pregunta del millón: “¿Qué piensa de que Juan Ramón lo acuse de enlodar el nombre de Honduras?”. Respuesta: “ Está padeciendo de amnesia, quienes enlodaron el nombre de Honduras fueron los que dieron el golpe de Estado y Juan Ramón fue su corifeo…habría que preguntarle cuánto dinero recibió en los programas de Rodrigo Wong Arévalo y escritos y entrevistas siempre mintiendo en defensa del golpe…Eso es denigrar nuestra Honduras, él es uno de los principales de todo este desprestigio internacional y del desorden interno en que está nuestro país”.

Si Juan Ramón Martínez quiere debatir sobre el tema que quiera, Diario Tiempo es democrático y hay espacio para las más diversas opiniones, y también el programa Hablemos de día, conducido por el periodista Freddy Guzmán, en Radio Globo, a las diez de la mañana, ya nos tiene a disposición el tiempo que necesitemos. Así que como dirían en Olanchito: “Juan Ramón no chingues, que ya llegó Domínguez”. Amén.

Nueva York NY 12 marzo 2012.
Imagem: analista Juan Ramón Martínes, em foto de El Heraldo de Honduras.

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