Reflexiones de Rebeca Becerra

Publicado em: 02/03/2011 às 15:19
Reflexiones de Rebeca Becerra

Redirecionado por Celso Martins.

Los acuerdos tomados por la Asamblea Nacional del Frente Nacional de Resistencia realizada el 26 y 27 de febrero del presente, atendiendo a las orientaciones de su máximo dirigente, Manuel Zelaya Rosales y demás dirigentes, atendiendo a la voz de las bases ¿Deben ser respetados y cumplidos? Aquellos y aquellas que queremos lo mejor para el pueblo hondureño, aunque discrepemos, debemos sumarnos a la lucha que se nos avecina, debemos responder con disciplina y con trabajo, cada uno y cada una desde su trinchera, cada uno y cada una con las armas que mejor maneje. Ya no podemos a estas alturas, después de tanto soportar violaciones a nuestros derechos humanos, hambre, exclusión social, falta de oportunidades,  etc., caminar por diferentes senderos y dividir el gran camino que nos debe llevar a la toma del poder, que tarde para alguno/as y/o temprano para otros/as llegará. El optimismo es gratuito.

Estos acuerdos nos vienen a imponer nuevos retos, importantes son los individuales, plantearnos mejorar en nuestras posiciones ideológicas y dejar de lado el sectarismo, los deseos y las aspiraciones personales que no son impulsadas por necesidades colectivas. En este sentido necesitamos crecer en el SER revolucionario. Más disciplina, compromiso, mayor esfuerzo tanto de las bases pero sobretodo de los dirigentes, principalmente de su máximo representante Manuel Zelaya Rosales a quien el pueblo humilde y hambriento, feliz y esperanzado, ha tendido su mano.

Los retos colectivos son orientados por la estrategia, la cual seguramente ya se tenía pensada y analizada antes de realizar la Asamblea y de llegar a los acuerdos. ¿Cómo se mantendrá MOTIVADO y cantando durante cinco años a un pueblo hambriento y sediento de justicia? ¿Cómo se mantendrá unificado? ¿Cómo se mantendrá en el camino “correcto”? Mientras desde el poder las hienas estén riendo y corroyendo las sobras de la oligarquía hondureña en nuestras propias caras.

La derecha, jamás lo olvidemos, dará como se ha venido diciendo, condiciones para que la izquierda avance, eso es totalmente falso. Es una ilusión, apariencia; los que crean que el enemigo nos abre las puertas o nos regala condiciones están totalmente perdidos en esta lucha, o también forman parte de esa ilusión. El entorno para luchar jamás ha sido y será un camino alfombrado, al contrario es pedregoso. Los que no aprendamos a lidiar sobre las piedras, no seremos jamás buenos soldados.

La izquierda tiene que empujar con fuerza, crear, encontrar instrumentos-espacios-formas de lucha. Se me viene a la memoria, el entusiasmo y la creatividad del pueblo, durante los primeros meses del Golpe de Estado, por supuesto con nostalgia, y no me queda duda que es así como deben ser estos cinco años, claro incorporando las nuevas necesidades que enfrenta la resistencia como la de organización, capacitación, identificación de nuevos líderes, motivos y formas de lucha locales, etc., etc., etc.  Iniciar esta nueva etapa con entusiasmo y alegría es necesario, diría yo urgente. En la medida en que busquemos motivaciones, se nos hará más fácil transitar cinco años casi en la penumbra.

Incomoda pensar lo qué veremos durante este lapso de tiempo: incremento del desempleo,  más problemas en la educación y en la salud, más problemas agrarios,  más incremento del narcotráfico, más incremento de la violencia, incremento en la migración y la lista es interminable… Y quizás… después de las elecciones del año 2016 recibiremos un país sumamente enfermo, raquítico, más hambriento, adolorido, que apenas pueda balbucear la palabra ¡auxilio! ¡Claro que incomoda! Muchos y muchas abandonarán el barco revolución; otros/as se lanzarán desesperados por la borda; otros/tras volverán a sus viejos asientos en los partidos conservadores, incluyendo lo que queda del Partido Liberal, a quienes hoy se les presenta una gran oportunidad para levantarse del fango y demostrar que aún en las condiciones en que está pueden salvar el país de cuatro año más de gobierno nacionalista: que no es más que corrupción al más alto grado, inoperancia y falsedad. Otros y otras somos empedernidos idealistas, que aunque golpeados/as y sangrantes, estaremos ahí esperando que amanezca, o esperando que alguien grite: ¡tierra, tierra! Lo importante es no detenerse a descansar en este camino, sino buscar, proponer, abrir, impulsar todo aquello que nos fortalezca y que ayude a crear tales condiciones…

Entonces debemos prepararnos para varias cosas, algunas: encontrar la paz interior, la paciencia espiritual para recorrer el camino de cinco años o quizás más. Estar preparados para una lucha que se agudizará con el paso del tiempo y se volverá cada vez más intrincada. Tener el valor para recibir un país moribundo en el año 2017 ¿qué futurista? Saber qué vamos a hacer con ese país que se encontrará a las puertas de la muerte y no dejar que se nos vaya de las manos.

Cualquier decisión tomada en la Asamblea Nacional o cualquiera que se pudo haber tomado, es meritoria y respetada, en eso estamos, en un proceso de unidad de criterios. Cualquier decisión tomada o que se pudo haber tomado tienen sus pros y sus contras si se analizan con seso, cuando se está en medio de una guerra, hasta uno mismo es un arma de doble filo. Puede que se haya tomado la decisión correcta, pero también cabe la duda de que no, solamente el tiempo nos dará la razón. Como dije, lo importante es no detenerse porque por un minuto que descansamos los enemigos avanzan diez.

Ahora baste la inteligencia y la astucia, la disciplina y la entrega, baste la confianza entre nosotros mismos. Todos y todas a poner nuestras piedras en el mismo camino no importe el tamaño, el color y la dureza.

Deixe uma resposta