O “verbo” proibido

Publicado em: 27/09/2011 às 16:52
O “verbo” proibido

Por Narciso Isa Conde.

¡Desprivatizar!

El “verbo” que en la era neoliberal no conjugan los de arriba, ni los que quieren estar bien con los de arriba.

Un “verbo”  prohibido por privatizadores,  imperialismos y  elites capitalistas neoliberales; al que temen mencionar políticos, sindicalistas tradicionales y no tan tradicionales.

Al que le sacan el cuerpo ONGs y fundaciones financiadas por agencias internacionales sistémicas, bancas y corporaciones privadas.

Un “verbo” evadido por todos los candidatos ya proclamados, incluidos los de Alianza País, Frente Amplio, Dominicanos por el Cambio y Alianza por la Democracia…; los cuales paradójicamente se asumen “alternativos” (entre ellos quien todavía defiende a Balaguer y quien permaneció once años en el gabinete de Leonel-PLD).

Ellos no conjugan el verbo desprivatizar, pero hablan de cambiar el “modelo” y “luchar contra la pobreza”   en el mercado electoral.

Olvidan que la privatización aquí, allá y acullá ha sido un pilar fundamental del funesto y empobrecedor modelo neoliberal, y que sin revertirla junto a las “des-regulaciones” que impone la dictadura de lo privado sobre lo social, no habrá cambio de modelo; por mas que intenten maquillarlo y dulcificarlo en tiempo de crisis y descrédito.

Obvian su poder empobrecedor y sus desastrosos efectos en el sistema eléctrico, industria azucarera, aeropuertos, playas, autopistas, CORDE, hoteles del Estado, concesiones mineras, facilidades a corporaciones extranjeras y apropiación dolosa de los mejores terrenos urbanos, rurales y costeros a precio de vaca muerta. ¡Amén de las abundantes estafas conexas.

Ahora los de arriba quieren hacer lo mismo con todos los puertos del país, mientras callan los que se resisten a conjugar el “verbo” desprivatizar.

Pero este es un país muy singular:

-Donde hay “verbos prohibidos” para ser funcional al sistema…

-Donde al modelo hegemónico no se le quiere mencionar el apellido (neoliberal)…

-Donde se promete cambiar el “modelo” sin desmontar sus pilares…

-Donde a la derecha no le gusta que la llamen tal…

-Donde cierta izquierda prefiere ser ex y  llamarse “centro progresista”…

-Donde a esa derecha le da vergüenza defender su neoliberalismo y a ese “progresismo” enfrentar la privatización neoliberal y sus consecuencias…

-Y donde una gran parte del pueblo tiene sentimientos de izquierda y simpatías por los líderes mundiales revolucionarios; y aun harta de toda esta porquería en el poder, todavía no cuenta con la manera de barrerla y echarla al zafacón.

¡Qué paradoja y qué desafío!

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