Madoff e seus cúmplices impunes

Publicado em: 11/03/2011 às 13:31
Madoff e seus cúmplices impunes

Bernard Madoff

Por  Juan Luis Berterretche.

¿Daley, jefe de gabinete de Obama no sabía del fraude antes de octubre 2008?

Irving Picard, el síndico de la liquidación del fraude de Bernard Madoff, presentó en febrero de 2011 reclamos contra nueve bancos en EEUU y uno en Suiza. La principal demanda por US$ 6.400 millones es contra el JP Morgan Chase donde el flamante jefe de gabinete del presidente Barak Obama, William M. Daley, estuvo entre mayo de 2004 y enero de 2011. Fue presidente de la región del Medio Oeste de dicho banco y miembro de su junta ejecutiva. ¿A pesar de todos los avisos, Daley nunca se enteró?

El fraude piramidal de Madoff

Bernard Lawrence “Bernie” Madoff fue presidente de una firma de inversión que lleva su nombre y que fundó en 1960: Bernard L. Madoff Investment Securities LLC (BLMIS). Su otra firma Investment Advisory, fue el foco del calote y una de las instituciones más importantes en Wall Street. Madoff fue miembro activo de la National Association of Securities Dealers (NASD), organización “autoregulada” en la industria de activos financieros norteamericanos. Su empresa estuvo entre las cinco que impulsaron el desarrollo del NASDAQ (National Association of Security Dealers Automated Quotations) -mercado de valores que se caracteriza por comprender las empresas de alta tecnología (high tech) en electrónica, informática, telecomunicaciones, biotecnología, etc., y él mismo trabajó como coordinador jefe de dicho mercado, mientras expandía su estafa.

En diciembre de 2008 el banquero fue detenido por el FBI y acusado de fraude de valores, asesor de inversiones fraudulentas, fraude postal, fraude electrónico, lavado de dinero, falso testimonio, perjurio, fraude a la Seguridad Social y robo de un plan de beneficios para empleados. La estafa alcanzó los US$ 50.000 millones, lo que la convirtió en uno de los mayores fraudes de la historia. El 29 de junio de 2009, Bernie fue sentenciado a 150 años de prisión.

Madoff, con fama de filántropo, no sólo “engañó” a entidades bancarias y a grupos inversores. También fueron víctimas de su estafa algunas fundaciones, organizaciones caritativas principalmente de la comunidad judía de EEUU e individuos de la misma colectividad, de la que Madoff era un personaje principal. En una entrevista en 2010, desde la Institución Correccional Federal de Mediana Seguridad Butner donde cumple su condena, declaró que “no se arrepiente ni siente los daños causados a sus estafados […] que se jodan mis víctimas […] eran avaros y estúpidos…” /1

La estafa no consistió en ninguna operación sofisticada. Se ha repetido innumerables veces en todo el mundo. Consistía en tomar capitales a cambio de altos intereses que al principio fueron pagados con los mismos capitales invertidos, y luego con el dinero de los nuevos inversionistas atraídos por las ganancias. Es lo que se conoce como sistema piramidal pues la base de la pirámide de los inversores, es la que paga los intereses de los más antiguos. O sistema Ponzi, en “honor” a un estafador italiano de 1920 que popularizó el “método”. El estallido del “paquete” se concretó cuando en 2008 la crisis financiera internacional incitó una “corrida” de los inversionistas que pretendieron retirar US$ 7.000 millones ya evaporados.

Un atributo de la Nueva Economía

El término Nueva Economía fue acuñado por el economista Brian Arthur, aunque fue popularizado principalmente por Kevin Kelly, el editor de la revista “Wired”. El 30 de diciembre de 1996 la Revista Business Week publicó un informe de Michael J. Mandel denominado “El triunfo de la Nueva Economía” en el cual se pretendía haber llegado a una definitiva desmaterialización de la economía. Se planteaba que estábamos frente a una evolución económica en EEUU y otros países desarrollados, de una economía basada en la producción de mercancías -sean estas materiales o intangibles- a una economía basada en la información y el conocimiento. Esto, debido a los nuevos progresos en tecnología -en especial informática- y a la posibilidad de organizar la producción y gestión de bienes y servicios a escala planetaria, lo que se denominó como mundialización o globalización. Internet sería el soporte de organización de esa nueva economía digitalizada. De ahí surgió el mito que, ese supuesto cambio en la estructura económica, produciría un estado de crecimiento permanente, con mínimo desempleo, superando los ciclos de auge y depresión del capitalismo. Los años subsiguientes desmintieron esos espejismos.

En el mercado financiero el término fue asociado, en principio, a las empresas.com, incluyendo la aparición de NASDAQ como rival de la bolsa de acciones de New York (NYSE). Esto impulsó una gran cantidad de lanzamientos de empresas a oferta pública de venta, alrededor de alguna idea novedosa y antes que comenzaran a justificar su existencia realizando algún producto y obteniendo beneficios. Con golpes publicitarios los medios promovieron aumento de valor de las acciones de las punto-com sobre empresas establecidas, y el uso frecuente de herramientas tales como las opciones sobre acciones (stock options) para atraer inversiones. El estallido de la burbuja de las punto-com en el 2000 y la recesión de 2001 derribó la fantasía de obtener plusvalor soslayando la producción de valor.

La desregulación del capital financiero en las últimas décadas confluyó con la ficción de la nueva economía promoviendo un nuevo auge de la fetichización del capital que produce interés. Es decir, la fetichización del interés hace aparecer a éste como un plusvalor que arroja el capital en sí y para sí, sin emplearlo productivamente. Nuevos productos financieros como los derivados de crédito y los CDO /2 y la titulización de paquetes de documentos crediticios como las hipotecas y los seguros fueron introducidos en el mercado financiero globalizado. Mixturando papeles dudosos o directamente fraudulentos -como las hipotecas subprime- con otros respaldados por capital real, se pretendía diluir el riesgo.

El capital ficticio, la especulación y el mero fraude

No debemos poner un signo de igual entre la especulación o el fraude y el capital ficticio. El capital ficticio es una representación del capital real en la forma de un título de propiedad sobre dicho capital. Es decir, existen papeles que representan en mayor parte, transacciones mercantiles y financieras reales.

Pero además de ello, hay también una masa ingente de papeles que representan negocios fraudulentos que en medio de las crisis surgen a la luz del día y estallan, como fue el caso de la estafa piramidal de Madoff. Asimismo hay especulaciones llevadas a cabo con capital ajeno, pero fracasadas; y por último capitales mercantiles desvalorizados o incluso invendibles, o bien reflujos de capital mercantil que ya nunca podrán producirse.

El mecanismo privilegiado de la especulación capitalista siempre se basa en la creación de capital ficticio y siempre se manifiesta en la fetichización y enajenación del capital que devenga interés.

Las acciones de las corporaciones, representan capital real, es decir el capital invertido y operante en esas empresas, o la suma de dinero adelantada por los participantes para ser gastada como capital en tales empresas. “Pero este capital no existe de dos maneras, una vez como valor de capital de los títulos de propiedad, de las acciones, y la otra como el capital realmente invertido o a invertir en esas empresas. Sólo existe en esta última forma, y la acción no es otra cosa que un título de propiedad, pro rata, sobre el plusvalor que se ha de realizar por intermedio de ese capital.” (…) El que compra acciones “habrá convertido su capital en un mero título de propiedad sobre el plusvalor que cabe esperar del capital accionario.” /3 De manera que una cartera de acciones no se trata de capital real sino de capital ficticio. Esto no significa descartar que las acciones en muchos casos puedan representar una simple estafa. Como fueron la mayoría de las acciones de las empresas.com.

Las hipotecas también son capital ficticio. En las hipotecas, el capital real tampoco existe de dos maneras: una vez como hipoteca y otra como construcción inmobiliaria. Solo existe como inmueble, y la hipoteca no es otra cosa que un título de propiedad sobre los pagos fraccionados que deberá hacer el comprador del inmueble. En el mejor de los casos también es capital pretérito. En el caso en que el deudor de la hipoteca no pague sus prestaciones la hipoteca pasa a ser innegociable y la opción es ejecutarla para obtener la devolución del inmueble.

Títulos u obligaciones públicas, títulos nacionales, certificados o bonos del tesoro, todos se tratan de capital ficticio. Es el caso de la deuda pública, donde el Estado debe pagarle anualmente a sus acreedores cierta cantidad de intereses por el capital prestado. En este caso el acreedor no puede reclamar el pago de la deuda a su deudor, sino solamente vender la exigencia, su título de propiedad de la misma. El propio capital ya ha sido consumido, gastado por el Estado. Un déficit aparece ilusoriamente como capital. Los bonos del tesoro y todo tipo de títulos de deuda pública no es otra cosa que capital puramente ficticio. No sólo porque la suma que se prestó al estado ya no existe en absoluto, sino porque a partir del momento en que estos certificados de deuda se tornan invendibles, se desvanece la apariencia de este capital.

China que vende el grueso de sus exportaciones a EEUU y con los dólares que recibe compra bonos del Tesoro estadounidenses, tiene como reserva nacional una enorme burbuja de capital ficticio creado a golpes de emisión sin respaldo por la Reserva Federal. El gobierno chino cambia mercancías -es decir capital real- producidas por sus trabajadores, por capital ficticio.

El capital dinerario de las empresas aseguradoras proviene de salarios, rentas o ganancias empresariales que pagan las primas del seguro. Es una de las dos formas más importantes de acumulación de capital dinerario a largo plazo. La otra forma de gran acumulación de capital dinerario son los fondos de pensión que provienen del ahorro mensual en salarios o rentas para obtener una renta o sueldo para la vejez. Las aseguradoras y los fondos de pensión privados invierten la gran mayoría del capital dinero en capital ficticio: deuda pública, acciones, títulos e hipotecas y conservan en monedas fuertes lo necesario para abonar los seguros y las pensiones.

El capital ficticio, entonces, es, en el mejor de los casos, una representación del capital real en la forma de un título de propiedad sobre dicho capital; o sobre el plusvalor que este puede generar (acciones); un título de propiedad sobre los pagos fraccionados que deberá hacer el deudor de una hipoteca; el derecho a percibir los intereses que el estado se compromete a pagar sobre un título de deuda pública o un título de propiedad sobre los pagos fraccionados (primas) de un seguro. En el peor de los casos puede ser acciones de Enron, hipotecas subprime titulizadas, bonos de un país en bankrupt (en quiebra) o seguros de AIG.

Todos los tipos de papeles que pretenden representar algún capital se expanden en el capitalismo de forma incontrolable. “Es imposible decidir cuánto proviene de transacciones reales, por ejemplo de compras y ventas reales, y que parte ha sido creación artificial (fictitious) producida (…) creando así capital ficticio por fabricación de simples medios de circulación /4.

Engels citando a Gilbart decía: “Todo cuanto facilite los negocios, facilita asimismo la especulación. En muchos casos, los unos y la otra están tan estrechamente ligados, que resulta difícil decir donde termina el negocio y donde comienza la especulación /5.

En medio de los delirios expandidos por la Nueva Economía y la desregulación y descontrol financiero, Bernard Madoff, con el encubrimiento de bancos y fondos de inversión expolió inversionistas usureros e incautos

Cómplices impunes

El encarcelado financista de Wall Street, Bernard Madoff, dijo a un periodista del diario The New York Times que los bancos y los fondos de inversión con los que estuvo relacionado fueron “cómplices de una u otra forma”, al no haber cuestionado nunca sus dudosas “operaciones de inversión”.

El síndico encargado de recuperar dinero para las víctimas de la estafa montada por Bernard Madoff dijo en febrero de 2011 que presentó reclamaciones contra siete firmas financieras globales con la esperanza de recuperar más de US$ 1.000 millones de dólares. Irving Picard, el síndico de la liquidación de Bernard L. Madoff Investment Securities LLC (BLMIS), presentó demandas contra Citibank, Natixis, (Banca corporativa y de inversión propiedad de Groupe Banque Populaire y Groupe Caisse d’Espargne, franceses) Fortis (holandés), ABN AMRO Bank N.V., (holandés), HSBC (británico), Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (español), Nomura (banco de inversión global, japonés) y Merrill Lynch, actualmente propiedad de Bank of America. Picard también está tratando de recuperar dinero para los inversores con un reclamo al banco suizo UBS por US$ 2.500 millones presentado en Zurich. Hasta ahora, Picard y su equipo de abogados han recuperado unos US$ 2.600 millones.

El principal reclamo por US$ 6.400 millones es contra el JP Morgan Chase /6. “A pesar que numerosas instituciones financieras habilitaron el fraude de Madoff, JP Morgan Chase estuvo en el centro mismo del fraude y es cómplice de él” afirma la demanda. Picard exigió al banco devolver US$ 1.000 millones de comisiones y ganancias y una indemnización de US$ 5.400 millones. JP Morgan Chase es el banco donde el flamante jefe de gabinete del presidente Barak Obama, William M. Daley, entre mayo de 2004 y enero de 2011 fue presidente de la región del Medio Oeste de dicho banco y miembro de su junta ejecutiva. Desde el 13 de enero de 2011 Daley, ex secretario de Comercio de Bill Clinton (1997-2000), pasó a desempeñar el cargo de Jefe de Estado Mayor de la Casa Blanca (White House Chief of Staff).

En una demanda de 114 páginas, Picard reunió una serie de detalles sobre el funcionamiento interno del banco, y presentó como pruebas correos electrónicos que alertaban sobre Madoff. En junio de 2007 un alto ejecutivo -encargado de riesgo- envió un mail colectivo donde señaló haberse enterado por un colega que “una nube bien conocida flota sobre la cabeza de Madoff”. Añadió que se rumoreaba que las ganancias de Madoff provenían de un fraudulento “sistema piramidal”. “JP Morgan Chase sospechó durante años que Madoff cometía fraude, pero informó a las autoridades recién en octubre de 2008”, señaló la abogada del fideicomiso Deborah Renner. “Incluso entonces, los ejecutivos de JP Morgan no restringieron la cuenta BLMIS de Madoff, aunque era usada para lavar dinero del fraude” Al menos un año y medio antes “los altos ejecutivos del banco recibieron la advertencia en términos categóricos de que Madoff estaba realizando una estafa, pero parece ser que al banco sólo le preocupó proteger sus propias inversiones”, dijo Renner /7. La demanda también cita a un empleado del JP Morgan, que, en febrero de 2006 había instado al banco a “evaluar la calidad y el detalle” de los informes de la firma de Madoff, teniendo en cuenta el potencial “significativo” de sanciones si las declaraciones se demostraran “fraudulentas o incorrectas”. Según la demanda, un empleado del banco escribió a otro en un correo electrónico, “Vamos a ver a los auditores Friehling y Horowitz la próxima vez que estemos en Nueva York… a ver si la dirección (de la empresa auditora de Madoff) no es sólo un lavadero de autos”. /8 JP Morgan sabía que los auditores de Madoff eran una sospechosa firma diminuta suburbana.

Robert Lenzer denunció que “Desde hace 7 años, desde 1998 hasta 2005, JP Morgan Chase presenció pasivo y negligente, mientras que US$ 78 mil millones fue “lavado” en los intercambios entre dos de sus ricos clientes -Bernard Madoff (cuenta del banco de inversión 703) y la Banca Privada del cliente Norman Levy, un desarrollador inmobiliario de Nueva York, que falleció en 2005. El importe en cuestión supera los montos involucrados en cualquier escándalo que implica a los bancos suizos que han estado escondiendo el dinero para los estadounidenses ricos que desean evitar los impuestos” “US$ 78 mil millones dólares que representan casi el 15% del capital combinado de JP Morgan y Chase Manhattan Bank, cuando se fusionaron en 2000” “Nadie en el más prestigioso, elegante y poderosamente influyente banco movió siquiera una ceja cuando durante 12 meses de 2002, 318 cheques por separado en cantidades iguales de 986.301 dólares – poco menos de US$ 1 millón -se entregaron en transacciones por la firma de Madoff –BLMIS- a Norman Levy” “Algunas de estas ‘transacciones’ altamente inusuales fueron enviadas a menudo varias veces en un solo día”. Todo es muy dudoso “Sobre todo porque el dinero mismo fue devuelto a menudo a la cuenta 703 de Madoff entre diciembre de 2001 marzo de 2003” “Todas estas operaciones deberían haber sido controladas, levantado sospechas, debería haberse exigido de inmediato una investigación intensa de ambos, Madoff y Norman Levy” “Todo indica que Madoff enviaba dinero que recibía de los clientes a Levy, y luego en una fecha posterior Levy pasaba el dinero de los clientes de vuelta a Madoff para ser utilizado en el esquema Ponzi” Norman Levy “tenía una estrecha relación de negocios con altos ejecutivos del Chase Manhattan Bank, que se fusionó con JP Morgan en 2000” No sabemos la identidad de estos “altos ejecutivos” porque la demanda no las hace públicas. Pero si sabemos que nadie de la junta ejecutiva del JP Morgan Chase propuso investigar estas oscuras transacciones de ida y vuelta de dinero /9.

En estos días el Wall Street Journal publicó un artículo en defensa de James Dimon el presidente ejecutivo de JP Morgan Chase & Co. Afirman que “Dimon no fue informado sobre un reporte formal que despertó sospechas acerca de las actividades de Bernard Madoff antes de su arresto”…” estaba al tanto de la decisión del banco en 2008 de retirar dinero de varios fondos de cobertura, algunos de los cuales resultaron estar vinculados a Madoff” Pero “no fue hasta después del arresto de Madoff en diciembre de 2008 que el presidente ejecutivo recibió un informe completo sobre la exposición de la firma y se enteró de que algunos fondos tenían lazos con Madoff”. Frente a los innumerables e-mails que advertían contra Madoff el WSJ dice que: “Es posible, sin embargo, que el presidente ejecutivo no esté al tanto de esos reportes, que son numerosos” Y agregan “J.P. Morgan retiró cerca de US$ 276 millones de los fondos relacionados a Madoff. Dimon, sin embargo, no supo que estos fondos estaban ligados a Madoff hasta después del arresto del inversionista” /10

La defensa tajante del WSJ (portavoz de Wall Street), del presidente ejecutivo de JP Morgan Chase, lejos de diluir las suspicacias contra James Dimon, hace aún más sospechosa su relación con la estafa Madoff. Y William Daley ¿tampoco se enteró de nada? ¿En los cinco años y medio que estuvo en la junta ejecutiva del JP Morgan Chase & Co., nunca tuvo acceso a las innumerables advertencias que se hicieron a los ejecutivos del banco sobre las equívocas operaciones de Madoff? ¿El Procurador Fiscal de Distrito de EEUU va investigar a los ejecutivos de JP Morgan Chase que la demanda acusa, pero no hace públicos sus nombres? ¿O JP Morgan va a hacer un acuerdo secreto con el síndico y se va a tapar todo? En un país donde el poder se comparte entre la industria armamentista y Wall Street, nos podemos imaginar qué pasará.

11 03 2011

Isla de Santa Catarina

Brasil

Notas

1/ Steve Fishman, Bernie Madoff, Free at Last The New York Magazine, 06 de junio 2010.

2/ Los derivados de crédito son contratos financieros bilaterales por los cuales una de las partes busca cubrirse del riesgo de impago de un crédito de un determinado instrumento y transferirlo a la contrapartida a cambio de una prima periódica. Los derivados de crédito más comunes son los Credit Default Swap (CDS) y los Equity Default Swap (EDS). En el vocabulario común son conocidos como pólizas de seguros contra el riesgo que un inversionista está corriendo. Son los papeles que produjeron la quiebra de AIG.

3/ Karl Marx El Capital, Tomo III, Vol. 7 p 601

4/ William Leatham (banquero de Yorkshire) Letters on the Currency 2da. edición, Londres, 1840 citado por Karl Marx en El Capital, Tomo III, Vol. 7, p 512 – 513. Siglo XXI editores, México, 5ta. Edición 1982.

5/ James William Gilbart, The History and principles of Banking Londres, 1834. Citado en El Capital, Tomo III, Vol. 7, p 521 por Federico Engels.

6/ JP Morgan Chase, es una empresa financiera creada el año 2000 a partir de la fusión del Chase Manhattan Corporation y la JP Morgan & Co (Banca Morgan). Es una de las empresas de servicios financieros más antiguas del mundo. También opera en el mercado de frutas y vegetales en Londres. La empresa, con oficinas centrales en N York, es líder en inversiones bancarias, servicios financieros, gestión de activos financieros e inversiones privadas. Con ganancias de US$ 17.4 mil millones, ingresos de US$ 104,8 mil millones dólares y activos de casi US$ 2 billones de dólares, JP Morgan Chase es actualmente la mayor institución bancaria de EEUU. La unidad de fondos de inversión libre (hedge fund) del banco es la más grande de los Estados Unidos. En 2004, la empresa volvió a fusionarse con el Bank One de Chicago, incorporando al director ejecutivo de éste último, Jamie Dimon, como presidente y director ejecutivo de la empresa fusionada. Es a partir del contacto con Dimon que W. M. Daley se integra al JP Morgan Chase en 2004. En enero de 2006, Dimon fue finalmente nombrado director ejecutivo y en diciembre también presidente del JP Morgan Chase.

7/ Charles Riley ¿JP Morgan fue advertido de Madoff? CNNExpansion.com 03 de febrero 2011. Chuck Bennett New life to earlier Chase suit New York Post, 05 de febrero 2011, www.nypost.com

8/ IBTimes Reporter, Busines & Law, 05 de febrero 2011.

9/ Robert Lenzer Vergonzoso desempeño de JP Morgan Chase con referencia a Madoff 26 de febrero 2011 blogs.forbes.com

10/ Dan Fitzpatrick ¿Cuánto sabía JP Morgan sobre el fraude de Madoff? Wall Street Journal, 19 de febrero 2011

 

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