Macri não responde: Onde está Santiago?

Publicado em: 04/09/2017 às 09:05
Macri não responde: Onde está Santiago?

Por Débora Mabaires, Buenos Aires, para Desacato.info.

(Port./Esp.)

Faz um mês desaparecia Santiago Maldonado, o jovem artesão que estava com a comunidade mapuche quando o governo de Mauricio Macri iniciou uma brutal repressão aos habitantes da Lof Cushamen, na província de Chubut.

Os testemunhos manifestam ter visto Santiago por última quando era arrastado por vários agentes da Gendarmeria Nacional, e subido a uma van dessa força de segurança.

Também indicam que durante a repressão em que os agentes do Estado dispararam impunemente contra homens da comunidade, viram camionetes brancas, pertencentes à fazenda Leleque, de propriedade de Carlo Benetton, o empresário têxtil italiano.

O administrador da fazenda de 90.000 hectares, Ronald Mc Donald, esteve reunido nos dias prévios à brutal repressão, com o chefe de gabinete do Ministério de Segurança da Nação: Pablo Nocetti, um advogado defensor de genocidas da última ditadura.

Houve pelo menos três reuniões prévias, e vários operativos da imprensa chamando os originários mapuches de “terroristas”. A Ministra da Segurança Patricia Bullrich, que participou em algumas dessas reuniões, chegou a dizer na imprensa e o Congresso  que os indígenas tinham conexões terroristas com as FARC (Forças Armadas Revolucionárias da Colômbia e com os curdos da Turquia). Também acusou a organização cultural “The Mapuche Nation”  com sede em Londres, de financiar o suposto terrorismo. Como prova de suas afirmações mostrou ferramentas de trabalho confiscadas aos indígenas: chaves de fenda, pregos, martelos e serrotes. O que a Ministra não disse é como obtiveram essas ferramentas que ela denominou “armas”, porque o juiz Guido Otranto sempre negou ter autorizado uma invasão de domicílio nas propriedades dos mapuches.

Porém, o juiz também não está fazendo muita coisa para achar respostas. Demorou 16 dias em registrar as delegacias da Gendarmeria para onde Santiago Maldonado poderia ter sido enviado; não solicitou fazer o seguimento do celular do jovem, que poderia permitir saber o percurso que o aparelho fez; demorou mais de 20 dias em averiguar quem eram os membros da Gendarmeria que entraram na comunidade; não tomou as medidas cabíveis para preservar a testemunha protegida que todos conhecemos graças à que a Ministra da Segurança deu até seu número de documento diante da imprensa; e também não processou a funcionária por expor a vida do rapaz.

Os operativos de parte da imprensa culpabilizando os indígenas, ou o próprio desaparecido, continuam, tanto nos jornais e canais de televisão, como também nas redes sociais através de grupos de trolls que administra o Governo de Macri.

A evidente conivência judicial, política e empresarial no desaparecimento de Santiago Maldonado, mostram com clareza que a Argentina regrediu no tempo despertando os piores fantasmas da nossa história.

Na sexta-feira 1 de setembro foram realizadas marchas no país todo, sendo a maior, a de Buenos Aires, na Praça de Maio.

plaza de mayo santiago
Praça de Maio lotada: Onde está Santiago? Foto: @EliGAlcorta

Milhares de corações sentiram a dor de ver as Mães da Praça de Maio gritar, de novo, a consigna “Aparecimento com vida e punição aos culpados”.

A marcha tinha sido completamente pacífica, e a desconcentração se produziu por volta das 19 horas.

 Às 21, quando ainda restavam alguns manifestantes e jornalistas independentes locais, chegaram vários encapuzados, organizados, que começaram a causar confusão como jogar pedras e botar fogo em lixeiras. Nenhum deles foi preso pelas forças de segurança, o que demonstra que, evidentemente, eram grupos pertencentes a serviços de inteligência. Em vez de prendê-los, reprimiram violentamente as pessoas que ali se encontravam, incluindo um casal de estrangeiros que passava. Também levaram presos jornalistas por estar filmando, que se encontram incomunicados até hoje, segunda-feira.

O Presidente, enquanto os argentinos reclamavam para ele por Santiago Maldonado, tirava uma foto em uma sorveteria.

Os argentinos e argentinas seguimos perguntando: Onde está Santiago Maldonado?

Tradução: Tali Feld Gleiser, para Desacato.info.


Macri no responde: ¿Dónde está Santiago?

Por Débora Mabaires, Buenos Aires, para Desacato.info.

Hace un mes, desaparecía Santiago Maldonado, el joven artesano que estaba con la comunidad mapuche cuando el gobierno de Mauricio Macri inició una brutal represión a los habitantes de la Lof Cushamen, en la provincia de Chubut.

Los testigos manifiestan haber visto por última vez a Santiago, cuando era arrastrado por varios agentes de Gendarmería Nacional, y subido a una camioneta de esa fuerza de seguridad.

También indican que durante la represión en que los agentes estatales dispararon a mansalva contra hombres de la comunidad, vieron camionetas blancas, pertenecientes a la estancia Leleque, perteneciente a Carlo Benetton, el empresario textil italiano.

El administrador de la estancia de 90.000 hectáreas,  Ronald Mc Donald, había estado reunido en los días previos a la brutal represión, con el jefe de gabinete del Ministerio de Seguridad de la Nación: Pablo Nocetti, un abogado defensor de genocidas de la última dictadura.

Hubieron al menos tres reuniones previas, y varias operaciones de prensa tildando de “terroristas” a los originarios mapuches. La Ministra de Seguridad Patricia Bullrich, que participó de algunas de esas reuniones, llegó a decir ante la prensa y el Congreso, que los aborígenes tenían conexiones terroristas con las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y con los kurdos de Turquía. También acusó a la organización cultural “The mapuche nation”  con sede en Londres, de ser la financista del supuesto terrorismo. Como prueba de sus afirmaciones mostró las herramientas de trabajo  incautadas a los aborígenes, consistentes en destornilladores,  hachuelas, martillos y serruchos.  Lo que no dijo es cómo habían obtenido estas herramientas a las que denominó “armas” ya que el juez Guido Otranto, siempre negó haber ordenado un allanamiento a las propiedades de los mapuches.

El juez, sin embargo, tampoco está haciendo mucho por encontrar respuestas. Tardó 16 días en allanar los destacamentos de Gendarmería a los que podría haber sido llevado Santiago Maldonado; no solicitó el rastro del teléfono móvil del joven, con el que se podría haber sabido qué recorrido hizo ese aparato; tardó más de 20 días en averiguar quiénes eran los miembros de Gendarmería que  ingresaron a la comunidad; no tomó las medidas necesarias para salvaguardar al testigo protegido de quien todos conocimos sus datos gracias a que la Ministra de Seguridad dio hasta su número de documento ante la prensa; y tampoco procesó a la funcionaria por exponer la vida de este muchacho.

Las operaciones de prensa culpabilizando a los aborígenes o al mismo desaparecido, continúan, tanto en los diarios y canales de televisión, como así también en las redes sociales a través de granjas de trolls que administra el Gobierno de Macri.

La evidente connivencia judicial, política y empresarial en la desaparición de Santiago Maldonado, muestran a las claras que la Argentina retrocedió en el tiempo despertando los peores fantasmas de nuestra historia.

El viernes , se realizaron marchas en todo el país, siendo la más concurrida, la de Buenos Aires, en la Plaza de Mayo.

Miles de corazones se partieron al ver a las Madres de Plaza de Mayo, gritar, otra vez la consigna: aparición con vida y castigo a los culpables.

La marcha había sido completamente pacífica, y la desconcentración se produjo alrededor de las 19 horas.

 A las 21, cuando quedaban algunos manifestantes y periodistas independientes locales, arribaron varios encapuchados, organizados, que comenzaron a provocar desmanes, tales como tirar piedras y prender fuego a contenedores de basura. Ninguno de ellos fue apresado por las fuerzas de seguridad, lo que demuestra a las claras, que eran grupos de servicios de inteligencia.  En cambio, reprimieron violentamente a personas que se encontraban en el  lugar, incluso a una pareja de extranjeros que pasaba por allí, y se llevaron periodistas detenidos por filmar a los que incomunicaron hasta el próximo lunes.

El presidente, mientras los argentinos le reclamaban, se sacó fotos en una heladería.

Los argentinos seguimos preguntando: ¿Dónde está Santiago Maldonado?


Foto: Página 12.

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