Histórico, Deus nos LIVRE!

Publicado em: 02/11/2011 às 09:11
Histórico, Deus nos LIVRE!
Por Roberto Quesada.
“…y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.”–Juan 8:32.

Hoy se celebra el día de las brujas (y brujos), muchas y muchos no tendrán tan buena celebración, quizá ni la escoba les encienda, después de que fueran testigos o les contaran de esa multitud sin precedentes que llegó al Tribunal Supremo de Elecciones  a acompañar a la dirigencia del Partido libre a dar su primer gran paso.

Hace poquito más de un año que tuvimos en casa, por una semana, a Carlos Zelaya, hermano del presidente Zelaya. Andaba en una comisión contra el golpe de Estado y por la restitución del derrocado presidente. No obstante participó con nosotros en el trabajo de denuncias, manifestaciones en las calles, contactos políticos, difusión internacional aportando nuestra cuota para vencer el cerco mediático instalado en Honduras.

Una mañana Lucy cocinó comida hondureña, estilo olanchano, merecíamos darnos un tiempo para no estar comiendo a la carrera entre una y otra cosa, a Carlos le pareció excelente idea. Ya el desayuno, más una especie de brunch (comida que no es ni desayuno ni almuerzo sino la mezcla de ambos y se sirve como a las once de la mañana) estaba servido. Justo cuando íbamos a sentarnos, le cae una llamada a Carlos. Después de colgar lo vimos triste, desgajado, con el apetito que hace unos minutos estaba en ebullición, vuelto nada. Nos contó las razones: Le había llamado Evelyn, su esposa, para contarle que los policías y militares con el fusil, con palos, navajas revolvían la comida que le enviaban al presidente y a su gente en la embajada de Brasil, pero, no conformes con ello, ponían a los perros a que la babearan. A todos se nos fue el apetito: yo subí a la oficina, indignado, enojado, a escribir y denunciar esta barbarie ante el mundo. Veinticuatro horas después ya se sabía por todas partes.

¿Por qué la anécdota anterior? Para que la euforia no nos haga creer en espejismos: no es posible que personas con ese nivel de maldad, de conspiración, cambien de la noche a la mañana. Y ahora sean bondadosos y transparentes. Me refiero al Tribunal Supremo Electoral que, como es bien sabido, ha respaldado a diestra y siniestra el golpe de Estado, tanto así que en lo álgido del golpe, en esa institución crearon una oficina para proferir amenazas e insultos contra quienes se opusieran al golpe de Estado, y quienes están son los mismos de entonces.

Cuando a mi me amenazaron e insultaron, especialistas de aquí rastrearon la dirección IP del correo electrónico y fueron a dar al Tribunal Supremo de Elecciones, e incluso dimos con los números de teléfono de la oficina de donde procedían. Inmediatamente me comuniqué con el primer sospechoso, un magistrado, quien se asustó de saberse descubierto y culpó al periodista Roberto Reyes Pineda, quien en esos días, después de haber sido despedido de Abriendo Brecha, fue a trabajar allí. Me contacté con el entonces presidente del Colegio de Periodistas, Elán Reyes, su hermano, le dije que denunciaría a Roberto en organismos internacionales de periodismo y derechos humanos. Elán me pidió que no lo hiciera e investigaría. Roberto Reyes me llamó y demostró su inocencia. En efecto, era uno de los impolutos magistrados, entonces llamé a una señora cercana a Micheletti y les advertí que si volvían a amenazarme o a insultarme los delataría con nombres y apellidos, incluyéndola a ella. Ese fue el remedio.

Ayer, sin duda, tal como antes lo había anunciado el líder campesino Rafael Alegría, fue un día histórico. Quienes seguimos la transmisión en vivo a través de Canal 36, Cholusat Sur, no pudimos esconder nuestra emoción. Se trata de otra Honduras, una nueva Honduras que va camino a recuperar lo suyo, su patria. Nunca en la historia de Honduras ha ido a presentar su documentación un partido teniendo a una multitud como guardia. No obstante las vicisitudes que ha tenido que pasar nuestro pueblo, no han podido quitarle su legítimo y genuino derecho a la alegría y a la esperanza: fue hermoso ver tantas banderas, pancartas, escuchar las consignas, la música y ver a las chicas en plena danza, indudablemente que se trató de una fiesta de la espontaneidad, tanto así que hasta el periodista-cantor, César Silva, se llevó el agitar de las palmas con su interpretación de Libre, de Nino Bravo.

Tal como lo dijera el dirigente Rasel Tomé la entrega de firmas, estatutos y todos los requisitos es “la respuesta del pueblo al brutal golpe de Estado del 2009”. Reforzando con ello lo expresado antes por una auténtica líder, Gloria Oquelí: “Este es un mensaje para Centro América y el mundo: No han podido derrotarnos, han asesinado compañeros y compañeras, pero aquí estamos firmes, de pie, en esta resistencia pacífica…”  Todo ello nos afirma la convicción de lo expresado por el coordinador general Manuel Zelaya, al momento de la entrega de firmas “Bajo el lema: la revolución es inevitable en Honduras”.

Un país tan religioso como el nuestro —que por ello ha sido victima de “dirigentes” religiosos que valiéndose de lo mansa que debe ser la oveja muchas veces le han conducido al matadero y la oveja, en su inocencia, hasta agradece—tiene una nueva oportunidad de pedirle a Dios, pero al Dios de los pobres, que es el verdadero, que nos libre de todo mal y malvado; que nos libre de las trampas y fraudes; que nos libre de la campaña mediática que vendrá contra todos los dirigentes del Partido libre para que la gente pierda la fe; que nos libre de las patrañas que usarán para que los dirigentes del FNRP se peleen entre sí; que ilumine a nuestro pueblo y que lo libre del engaño de unos cuantos pesos a cambio del voto (que agarre los pesos y no olvide que el voto es secreto); pero, sobre todo, a esa parte del pueblo que aun permanece adormecido, enajenado, que cree en las mentiras dejándose llevar por el envoltorio, que Dios lo convierta en libre, para eso desde ya hay que comenzar a usar la expresión  ¡Dios nos libre! Y seguro que el Dios misericordioso y libertario le escuchará y responderá.

Sí, pero sin dejarle todo el trabajo a Dios, la gente debe de hacer lo propio, es por eso que hoy denuncio lo sucedido durante la efervescencia del golpe desde el Tribunal Supremo de Elecciones, para que no sorprendan a nadie dormido en sus laureles, pues como diría el escritor jesuita Baltasar Gracián: “La confianza es madre del descuido.”  Lo único en que debe confiarse es en Vox Populi Vox Dei, sí, del latín, cuya traducción nos dice: “La voz del pueblo es la voz de Dios.”

Nueva York NY 30 octubre 2011. Día del partido libre.

Deixe uma resposta