G-20 Paris: Cenáculo de economistas-fracaso

Publicado em: 04/03/2011 às 13:58
G-20 Paris: Cenáculo de economistas-fracaso
2011: SarKozy anfitrión del G-20

 

Por Juan Luis Berterretche.

 

Ninguno de los ministros de finanzas o de los jefes de bancos centrales del G-20 reunidos en Paris el 18 y 19 de febrero previó la crisis financiera global iniciada en 2007-2008 y todavía vigente. Tampoco lo hicieron los departamentos de economía de las universidades imperialistas o sus escuelas de negocios

que les otorgaron sus títulos de economistas.Ilusos seríamos si de ese cenáculo de propagandistas de una ideología económica fraudulenta esperáramos alguna propuesta útil.


El G-20 está formado por los ministros de finanzas y gobernadores de bancos centrales de 19 países: Alemania, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Estados Unidos, Francia, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Reino Unido, República de Corea, Rusia, Sudáfrica y Turquía. El 20 miembro es de la Unión Europea. Este grupo de países representan el 85% de la economía mundial y dos tercios de su población. En calidad de invitado permanente aparece España, al que se añaden Emiratos Árabes Unidos, Etiopía, Singapur y Guinea Ecuatorial como invitados puntuales.

Formalmente los Emiratos Árabes Unidos intervienen por el Consejo de Cooperación de los Estados Árabes del Golfo; Guinea Ecuatorial como titular de la Unión Africana, Singapur por el espacio de Gobernanza Global, y Etiopía por que encabeza el Comité para el Desarrollo de África. Los cuatro son claque de EEUU.

La titular de economía francesa Crhistine Lagarde, anfitriona del encuentro, simplificó en pocas palabras las diferencias económicas internacionales: “En el mundo ha habido un cambio significativo al pasarse de uno a varios centros de gravedad”…”Tenemos a China que ahorra y exporta, a Europa que consume y crece con lentitud y a Estados Unidos que consume y pide dinero prestado” En realidad la situación es bastante más compleja que esto.

La reunión de los presidentes del G-20 se realizará el 3 y 4 de noviembre de 2011 en el Palacio de Festivales de Cannes. El lema de esta futura reunión es Nuevo Mundo, Nuevas Ideas. La reciente reunión de ministros de finanzas y gobernadores de bancos centrales no augura ideas nuevas.

Discrepancias

EEUU acusa a China de mantener el yuan subvaluado para impulsar sus exportaciones. De esta forma perjudicarían las exportaciones estadounidenses y de los demás países “desarrollados”. Se reiteró en París el habitual coro de llamados de Europa y EEUU para que China permita que su moneda se aprecie con más celeridad.

En realidad las mercancías chinas invaden el planeta porque la productividad – léase el grado de explotación – en ese país es mayor. El costo de la fuerza de trabajo es menor, la escala de producción es mayor -reduciendo también los costos- y China ha desarrollado un acuerdo de complementariedad con varios países asiáticos vecinos subordinándolos en parte a su economía, absorbiendo tecnología y aumentando la productividad. La propia industria estadounidense trasladó sus plantas a China para aprovechar los salarios más bajos, impulsando allí la tecnología de punta, pagando salarios e impuestos en ese país, acrecentando la desocupación y la decadencia industrial en su territorio y aumentando sus déficits internos y externos. Las ganancias de sus corporaciones en China -y otros países hacia donde mudaron sus industrias- no se transforman en acumulación de capital industrial en EEUU sino que retornan para invertirse en el circuito suicida del capital financiero. Con esa operativa funesta se ha acelerado la decadencia estadounidense.

EEUU quisiera aumentar la competitividad de su industria imponiendo a China un nuevo Plaza Accord /1 como el de 1985, que obligó a sus rivales exportadores Japón y Alemania a grandes devaluaciones. Como resultado de ese “acuerdo” aumentó la competencia de la industria de EEUU en el mercado mundial y a partir de 1993 la economía estadounidense manifestó más dinamismo. Como contrapartida el mayor empuje de EEUU en el mercado internacional provocó en el primer quinquenio de la década de los 90 las recesiones más profundas de posguerra en Japón y Alemania. Pero hoy… EEUU ya no posee ese nivel de hegemonía.

Entonces, el trío Obama-Geithner-Bernanke ha impulsado la devaluación del dólar a través de las enormes emisiones de moneda de la Reserva Federal para adquirir bonos del Tesoro. Éste a su vez vuelca los dólares al mercado. Al inicio de la presidencia Obama la Fed volcó US$ 787 mil millones al mercado a través del Tesoro y en noviembre 2010 volvió a inyectar otros US$ 600 mil millones. En ambos casos el “motivo” era “reactivar la economía” interna, pero los billetes van a parar a los bancos que los vuelcan al capital financiero especulativo.

Los especuladores, como pagan en EEUU tasas de interés cercanas a cero, transforman los dólares en capitales golondrina a la pesca de diferencias favorables de interés y/o de tasas de cambio /2. Estos capitales especulativos al ingresar en los países emergentes presionan sus monedas al alza respecto al dólar. Perjudicando su comercio exterior. Esta operación fue denominada por la Fed con el eufemismo de “programa de relajamiento cuantitativo”. En la reunión del G-20 de noviembre 2010 en Seúl esta maniobra estadounidense fue criticada por las economías emergentes y los países europeos.

Hipocresía

Nicolas Sarkozy declaró que bajo su presidencia los supuestos objetivos del G-20 en 2011, serían “avanzar hacia sistemas con tasa de cambio determinada por el mercado, aumentar la flexibilidad del tipo de cambio para reflejar los fundamentos económicos subyacentes y abstenerse de toda subvaluación competitiva de las monedas”

En las declaraciones previas al G-20, Francia parecía también buscar un control de precios de los commodities agrícolas a través de, por ejemplo, la formación de estoques reguladores regionales. El gobierno francés ha declarado que la volatilidad de precios amenaza la seguridad alimentaria y provoca inestabilidad en África. Ya perdió a su tirano dilecto Zine El Abidine Ben Alí de Túnez y teme por la dictadura amiga de Abdelaziz Bouteflika en Argelia. Sarkozy quiere aparecer preocupado por la crisis alimentaria en los países africanos del Magreb aliados a Francia. Pero en realidad Francia continúa siendo uno de los diez mayores exportadores de productos agrícolas, lo que le permitió que el superávit de la balanza comercial en 2010 superase los 7.000 millones de euros.

Francia también pretende que sea el FMI el ordenador y controlador del sistema financiero mundial. Soslayando la responsabilidad de la institución en la crisis económico-financiera global. A principios de febrero de 2011 un informe interno del FMI -de la Unidad de Evaluación Independiente (IEO)- afirmó que el organismo “fue incapaz de prever la actual crisis económica internacional e incurrió en gravísimos errores de diagnóstico sobre la economía mundial durante la etapa 2004-2007”. La auditoría interna denunció que el FMI llegó a alabar en esos años las ventajas de la titulización de derivados de crédito, a la que atribuyó su supuesta capacidad de diversificar riesgos. ¿Casual coincidencia con Geithner? El texto también reprocha que se pusiera como ejemplo a seguir el sistema financiero de EEUU, de Gran Bretaña, y de Islandia. De esta última el FMI afirmó que poseía un sistema “robusto” y “resistente”. Pero, el informe trata de centrar la responsabilidad de estos errores en el asturiano Rodrigo Rato, que dirigía en ese período el FMI. No menciona, por ejemplo que en 2008 el actual director gerente del FMI Dominique Strauss-Kahn, dijera en la propia Túnez, que el régimen de Ben Ali era “el mejor modelo para muchos países emergentes”.

Ante el malestar de los “emergentes” por las propuestas de Francia, la ministra de economía, Lagarde, aseguró “El objetivo es corregir los desequilibrios, no dictar una política económica a uno u otro país”…“No queremos decirle a un país que deje de ser competitivo, que deje de exportar o deje de consumir. Se trata de llegar a un mejor equilibrio que nos beneficie a todos”. La ministra utiliza este tono conciliador porque en la actualidad los países “desarrollados” no pueden imponer medidas económicas como en el pasado. Se prevé, que al ritmo actual de crecimiento, en cinco años los principales emergentes serán el 50% del PIB mundial.

Vagos acuerdos

En la cumbre del G-20 de 2010 se acordó un compromiso difuso de “tomar en cuenta” los desequilibrios financieros peligrosos para la estabilidad de la economía mundial.

En esta reunión de Paris, EEUU y Europa intentaban que se aceptara un acuerdo sobre un conjunto de indicadores (ahorro privado, balanza comercial, déficit público, nivel de reservas en moneda extranjera, ingresos netos de inversiones extranjeras, déficit de cuenta corriente, tasa de cambio, política fiscal, monetaria, etc.) que podrían utilizarse para evaluar si las políticas económicas de los integrantes del G-20 están contribuyendo a los desequilibrios mundiales. EEUU pretendía, de esta forma, crear un mecanismo que permitiera presionar contra el crecimiento de los emergentes y las exportaciones de sus antagonistas.

El secretario del Tesoro, Timothy Geithner, propuso en octubre 2010 que el 4% del producto interior bruto (PIB) podría ser la cota de referencia para los países del G-20 en cuanto a su déficit o superávit en cuenta corriente o comercial. Ya entonces China y Alemania, principales países exportadores, se opusieron. En la reunión no se llegó a un acuerdo en ese punto. El ministro de Finanzas brasileño, Guido Mantega, anunció en Paris que ni Brasil ni otros países emergentes (India, China, Rusia, Sudáfrica, Argentina) estarían dispuestos a que se pongan límites a esos indicadores y que son partidarios de que solo se fijen “recomendaciones”. Los productores de materias primas, como Brasil, o exportadores, como China, se resisten a que se fije un precio en los productos, que restrinja sus beneficios o que limite sus exportaciones.

China se opone en primer lugar a cualquier incidencia externa sobre la valuación de su moneda y el control de sus ingresos obtenidos al invertir sus reservas en moneda extranjera en otros países /3. Pretensión principal de EEUU. Se opuso a la inclusión de tasas de cambio y reservas monetarias como indicadores para medir el desequilibrio externo. Sólo accedió a una referencia tangencial al respecto. Aceptó que los desequilibrios externos deberían ser evaluados “tomando en consideración la tasa de cambio, y la política fiscal, monetaria y otras”.

Evitando los problemas centrales

Parafraseando a Groucho Marx podríamos decir que la economía neoliberal es el arte de buscar problemas en el lugar errado, hacer creer que los encontramos, realizar un diagnóstico falso y aplicar luego los remedios equivocados. A eso se reduce la actividad de las instituciones económicas internacionales.

Los temas tratados en el G-20 de Paris ni rozan las verdaderas causas de una crisis que afecta no sólo a la macro economía y las finanzas globales. Se trata de una crisis estructural del sistema que se manifiesta, en primer lugar, en penuria de alimentos, falta de techo, abandono en salud y educación, escasez y/o contaminación de agua potable, insuficiencia de energía y otras carencias básicas para más de la mitad de los habitantes del planeta. Y que mantiene a más de mil millones de personas en la hambruna según la FAO. A la vez que se agrava un despilfarro incontrolado de recursos por parte de una élite minoritaria mundial.

En los cenáculos del G-20 nadie menciona el daño ambiental y social que provocan los agro-business con sus monocultivos extensivos expulsando campesinos hacia la miseria y los tugurios de las ciudades y usando fertilizantes e insecticidas tóxicos que envenenan el aire, la tierra, los ríos y el estrato freático. No se mencionan los enormes plantíos de soya transgénica para alimentar animales con el modelo de los feedlot (engorde intensivo) en Europa y EEUU, sustituyendo granos alimenticios humanos como el trigo y el maíz /4. O la utilización de plantíos extensos de maíz y caña de azúcar para producir biocombustibles. O los extendidos monocultivos de eucaliptos y pinos, robados a la ganadería y a la agricultura familiar, para convertirlos en celulosa.

O la distorsión de los precios de los alimentos por el control oligopólico de unas pocas empresas transnacionales que dominan el comercio agrícola mundial y el de los principales productos, como: soya, maíz, arroz, trigo, leche y carnes Ellas imponen un precio, independientemente del costo real de producción. Y todo esto agravado con la especulación de grandes inversores en los mercados de futuro de mercancías agrícolas que han convertido a los alimentos en meros papeles de negocios. Se comenta en los medios especializados que ya están vendidas en las bolsas las próximas siete cosechas de soya del mundo /5. Estas son las principales causas de la crisis alimentaria mundial.

Tampoco nadie en el G-20 se refiere al desastre ambiental y social provocado por la creciente explotación de minerales a cielo abierto, envenenando los glaciares y las corrientes de agua en los Andes, por ejemplo, o su extracción en socavones cada vez más profundos arriesgando la vida de sus trabajadores /6 como en el Chile de la Concertación y de Piñera. O la explotación petrolífera predadora en los océanos con consecuencias desastrosas para la pesca artesanal e industrial y la salud de las poblaciones ribereñas, como lo ocurrido en las costas del Golfo de México con el derrame de la British Petroleum /7 o la catástrofe ambiental de la Texaco-Chevron en la Amazonia ecuatoriana.

Desocupación, tema relegado

Con la rebelión democrática y social desatada en el Magreb, Medio Oriente y la península arábiga se han conocido los porcentajes reales de desocupación y subocupación en esos países. En Túnez la desocupación según cifras oficiales era mayor al 30% y en poblaciones en que el 75% son jóvenes de menos de 30 años, el desempleo entre los jóvenes llega al 60%. Esto no impidió que en febrero de 2008 el presidente Sarkozy declarara durante uno de sus viajes a Túnez que “…el país está inmerso en la promoción de los derechos humanos universales y las libertades fundamentales”. En el Egipto de Mubarak –aliado de EEUU e Israel- la desocupación alcanzaba a 40% y entre los jóvenes era, como es obvio, mayor aún. En Argelia y Libia las cifras “oficiales” hablan de 13%, como en el Egipto de Mubarak se afirmaba alegremente que la desocupación rondaba el 9%. Sudáfrica, nuevo integrante de los BRIC –ahora BRICS- reconoce un 24% de desocupados. Guinea Ecuatorial, Camerún, Gabón, Kenia, Senegal tienen índices de desocupación -no confiables- superiores al 30% y Yibuti, Zambia y Zimbabue superan el 50% de parados. Y los que trabajan no festejan tirando cohetes porque en estos países persisten “altos niveles de empleo vulnerable y pobreza laboral” según la terminología eufemística de la OIT

Pero en EEUU y Europa los índices de desocupación no son más alentadores. En EEUU donde las cifras oficiales indican un 10% de desocupación, si se cuentan los que ya dejaron de buscar trabajo y los indocumentados en paro se supera el 20%. En la faja de edad que fluctúa entre los 16 y 19 años las cifras del porcentaje de desempleo en 2010 era del 27% y sube al 53% en estados como Washington donde está el mayor gueto negro del país.

En la Unión Europea el promedio del desempleo -oficial- aumentó en 2010 al 10%. España es donde la desocupación se disparó por encima del 20%. En dicho país en 2010 la desocupación juvenil fue del 32%. Para el intervalo de edad comprendido entre 15 y 24 años la precariedad está cerca del 44%. Esto no significa que aquellos jóvenes que están ocupados estén en el paraíso, porque de ellos, el 47 % tiene contratos temporales, que es una forma de precariedad. En Irlanda también se acrecentó el desempleo hasta alcanzar la cifra oficial del 14,9% en 2010. En ambos países, así como en Portugal y Grecia, el remedio revulsivo de los planes de austeridad de Unión Europea-FMI sólo puede agravar la situación. En términos de precariedad juvenil en el trabajo, mientras que Holanda y Alemania no superan el 9%, Dinamarca se sitúa en el 16%, Francia en 24% y Portugal en 22 %. La “rescatada” Irlanda, se destaca con un 28%.

Ni hablemos de los países ex-URSS como Estonia, Letonia o Lituania donde la desocupación -oficial- ronda el 17% o los países balcanizados con la destrucción de Yugoslavia como Bosnia y Herzegovina que tienen un desempleo del 30%.

Y las perspectivas no son mejores. En la publicación de su informe anual dado a conocer el 18 de enero de 2011: Situación y perspectivas de la economía mundial, 2011 /8, las Naciones Unidas destacan que “las perspectivas siguen siendo inciertas y están rodeadas de serios riesgo de descenso. La recuperación puede seguir sufriendo reveses si se materializan estos riesgos de descenso, en cuyo caso la amenaza de una segunda recesión se cierne sobre Europa, Japón y Estados Unidos.” En el informe de las Naciones Unidas se señala que la falta de crecimiento en el empleo es el eslabón más débil de la torpe e incierta “recuperación” económica actual.

Como afirma la OIT /9 las pésimas perspectivas para la recuperación del empleo “contrastan fuertemente con la recuperación de varios indicadores macroeconómicos clave: el PIB mundial, el consumo, el comercio mundial y los mercados bursátiles lograron recuperarse en 2010, superando los niveles anteriores a la crisis.” Es que el capital está centrado en la recuperación de sus beneficios, lo que no incluye al empleo. Por el contrario, el desempleo masivo, combinado con nuevas tecnologías permite imponer rebajas sustanciales en el costo de la fuerza de trabajo. El informe también remarca que “La frágil recuperación del trabajo decente refuerza la persistente incapacidad de la economía mundial de garantizar un futuro para todos los jóvenes. Esto debilita a las familias, la cohesión social y la credibilidad de las políticas públicas”. ¡Los empresarios muy preocupados¡

Los organismos internacionales prevén que la mejora de los niveles de empleo mundial va a retardarse por años. Reconocen en los hechos, que la desocupación global se ha transformado en estructural, creciente y crónica.

Crisis estructural del capitalismo

La recesión generalizada de 1973, el primer gran síntoma de la crisis estructural del sistema, dejó a las corporaciones con mucha capacidad excedente inutilizable en condiciones de intensificación de la competencia. Esto obligó a abrir un período de racionalización, reestructuración y aumento del control del trabajo. La mudanza tecnológica, la automatización, la revolución informática, la búsqueda de nuevas líneas de productos y nichos de mercado, la dispersión geográfica para zonas donde el control del trabajo puede ser más rígido y su costo menor, las fusiones y medidas para acelerar el tiempo de giro del capital, pasaron al primer plano de las estrategias corporativas de sobrevivencia en condiciones generales de deflación. En consecuencia las décadas del setenta y ochenta fueron un conturbado período de reestructuración económica y reajuste social y político, que continuó en los años siguientes.

Las modalidades, y las capacidades de intervención de los Estados también sufrieron una gran transformación de objetivos a partir de las décadas del 60 y 70. Un gradual abandono del Estado de “bienestar social”, la disminución del empleo público y el ataque al salario real y al poder sindical organizado, que comenzaron como necesidad económica ineludible en la recesión generalizada de 1973, se transformaron en virtud gubernamental. En las décadas del 80 y 90 tuvieron una aplicación paulatina en Europa y EEUU. La implosión de la URSS permitió acelerar su imposición en los países pos-soviéticos. Pero a partir de la crisis financiera 2007-2008 se impuso sin cortapisas en los países desarrollados. La austeridad, las reducciones fiscales sobre el capital, y la erosión del compromiso social, se volvieron lemas en todos los Estados capitalistas.

Paralelamente se impuso una amplia privatización de las empresas y funciones del Estado. Pero el Estado conservó su capacidad de intervención promoviendo el deterioro de los contratos de trabajo e imponiendo la criminalización de los reclamos sociales. Como contrapartida, hacia el capital, garantiza el crédito barato, sin costo o a pérdida y otros beneficios para las grandes empresas e interviene con operaciones billonarias de salvataje para las entidades financieras en falencia. Esas experiencias representaron el pasaje para un régimen de acumulación enteramente nuevo, asociado con un sistema de regulación política y social bien distinta. Es lo que se denominó neoliberalismo.

Pero la expresión más evidente y peligrosa de la crisis estructural en la producción de mercancías es la consolidación expansiva del complejo militar-industrial, disipando -a través de la adquisición estatal- recursos y fondos de capital excedentes para continuar con la reproducción ampliada, sin las incertezas de la demanda y con la posibilidad de utilización cero. Y luego, absorbiendo directamente recursos del “bienestar social”. El presupuesto de Obama para el 2012 es un ejemplo cabal de lo que decimos. Planteando como amenaza que su propia racionalidad y finalidad última provoque, la total destrucción de la humanidad. La gran innovación de la industria armamentista es disolver las diferencias entre consumo y destrucción. Y luego de los bombardeos en la ex-Yugoslavia, las invasiones a Afganistán e Irak y las decenas de conflictos armados encubiertos de EEUU y sus aliados, se comprueba una pérdida de control sobre las tendencias más destructivas del sistema. En estos días, el Pentágono dirigido por ejecutivos de la industria armamentista /10, amenaza con una operación militar en Libia.

En este nuevo régimen de acumulación se han acentuado al extremo las características despilfarradoras intrínsecas al capital a medida que se alcanzan los límites últimos de su potencial productivo. El capital ha desatado una demanda incontrolable por recursos, es decir, una tendencia irrefrenable creciente al uso intensivo de recursos. En especial, energéticos, agua, madera, minerales, granos etc. sin medir las consecuencias futuras sobre el medio ambiente y el ser humano.

El mercado de trabajo pasó por una radical reestructuración. La desocupación -gran cantidad de mano de obra excedente tanto de desempleados como subempleados- y el debilitamiento del poder sindical fueron aprovechados primero para imponer regímenes y contratos de trabajo más flexibles. Y luego para conducir a una reducción del empleo regular (formal) en favor del creciente uso del trabajo en tiempo parcial, temporario o subcontratado (o tercerizado). Esto se intensificó hasta que el descarte de la fuerza de trabajo, se expresó en el desempleo estructural creciente. Es decir, una fuerza siempre creciente de trabajo vivo se torna fuerza de trabajo superflua. Esto afecta en gran medida a la juventud y es más grave sobre las mujeres que sobre los hombres. En la actualidad hay crecimiento exponencial de la desocupación juvenil y la mayoría de los pobres son mujeres /11. El desempleo crónico y la exclusión social son la tónica de estos tiempos.

La característica sobresaliente del mercado de trabajo mundial actual es la producción en masa de “personas superfluas” es decir el peor tipo de desperdicio, el desperdicio de individuos. Tomando en cuenta la ausencia de interés del capital por mercados insolventes y las oportunidades ofrecidas por las innovaciones tecnológicas, fracciones importantes de las poblaciones del mundo son consideradas superfluas. Ellas pueden ser abandonadas a las leyes naturales de existencia o en una hipótesis menos pesimista, sometidas a una explotación mineral de su fuerza de trabajo. Es decir una explotación del trabajo forzado sin preocupación siquiera por la reproducción biológica de esta fuerza /12. África, Asia y Latinoamérica han sido las más afectadas por este fenómeno.

La ineptitud e ineficacia de las reuniones del G-20, es reflejo de su imposibilidad de encarar las verdaderas causas de la crisis sanitaria, de empleo, alimentaria, energética, ambiental, financiera y económica del planeta.

Indignación y conciencia de necesidad

Pero el cambio fundamental en el presente es que, no intervienen sólo las contradicciones económicas de la crisis estructural, sino que también estallan y se globalizan las contradicciones y antagonismos sociales y democráticos. Es lo que presenciamos en las dos últimas décadas en Latinoamérica y en el presente inmediato entre los pueblos árabes. La desocupación y penuria alimentaria impulsaron multitudinarias movilizaciones populares en el norte de África, Medio Oriente y la península arábiga. Que ya pueden vanagloriarse de haber derrocado a dos dictadores y tener contra las cuerdas a un tercero en el Magreb.

En Europa durante 2010 retornaron los paros generales contra los planes de austeridad gubernamentales. Todavía no logrando hacer retroceder las ofensivas gubernamentales. Pero, los descontentos, ya empezaron a lanzar de nuevo los románticos molotov de antaño, como en el paro general de 24 horas en Grecia el 23 febrero 2011.

Hasta EEUU es escenario explícito de antagonismos sociales. En el estado de Wisconsin el gobernador republicano, Scott Walker /13, decidió unilateralmente suspender los derechos de negociación de todos los sindicatos de trabajadores públicos y doblar la cantidad de contribuciones que éstos hacen al fondo de pensiones y los planes de salud. A la vez que convocó a la Guardia Nacional para sofocar cualquier conato de protesta. La respuesta fue la huelga de 30 mil estudiantes, la sede del gobierno inundada por miles de manifestantes de todo Wisconsin y lo más significativo el apoyo multitudinario de los ciudadanos del estado a la protesta. Hace dos semanas que los trabajadores públicos y los estudiantes mantienen las movilizaciones hacia el capitolio de Wisconsin. Es un conflicto abierto que podría conducir a una confrontación más amplia.

La crisis estructural del capitalismo lo empuja en una huída hacia delante, lo que modifica radicalmente los objetivos de la confrontación social. Tiene poco o ningún resultado la lucha por pequeñas conquistas económicas graduales y se plantea la necesidad de contrarrestar la alternativa hegemónica de dominio del capital sobre el trabajo, con modos diametralmente opuestos de control de la reproducción social. Pero, en la actualidad, la rebelión de los movimientos sociales y democráticos en el mundo no ha alcanzado ese horizonte de conciencia. Por el momento la “conciencia de necesidad” (según la definición hegeliana de la libertad) puso en movimiento a jóvenes, mujeres y trabajadores indignados por toda clase de injusticias. Un gran paso, por que hasta ahora, en la mayor parte del planeta, la ofensiva neoliberal actuaba impunemente en la cancha.

3 de marzo de 2011

Isla de Santa Catarina, Brasil

 

Notas

1/ “En 1985, los ministros de finanzas y los presidentes de los bancos centrales de las principales potencias económicas mundiales (Francia, Alemania, Japón, el Reino Unido y los Estados Unidos) se reunieron en Nueva York con la intención de llegar a un acuerdo diplomático que ayudara a optimizar la operación de los mercados de divisas. Los Estados Unidos experimentaban un déficit creciente en su cuenta corriente, mientras que Japón y Alemania tenían grandes superávit comerciales” En la reunión del Hotel Plaza, los Estados Unidos “convencieron” a los demás asistentes para que se coordinara una intervención en los mercados cambiarios y en septiembre 22 de 1985, se creo el Plaza Accord. Este acuerdo tenia como objetivo devaluar de manera controlada el dólar y revaluar las principales monedas de sus países socios. “(…) “Los efectos de este acuerdo sobre las principales monedas se vieron casi de inmediato: el dólar cayó 46% frente al marco alemán y 50% frente al yen. El sector exportador norteamericano se benefició, mientras que Alemania y Japón vieron crecer sus importaciones” http://www.finanzasydinero.com

2/ En Egipto, desde principios de 2010 hubo un gran flujo de depósitos de capitales golondrina en operaciones de corto plazo que ingresaron para especular con títulos del gobierno y del tesoro de alto rendimiento en libras egipcias. Y este proceso se acrecentó con la inyección de US$ 600 mil millones de la Reserva Federal en el mercado financiero estadounidense en octubre 2010. Desde el comienzo de la crisis institucional se inició una fuga maciza de capitales. En los días en que todavía Mubarak se negaba a renunciar, la evasión de capitales alcanzaba varias centenas de millones de dólares diarios. El Banco Central de Egipto tenía antes de la rebelión democrática US$ 36 mil millones en reservas de divisas extranjeras. Aún no se sabe a cuanto alcanzó el calote de la fuga de capitales.

3/ La deuda externa pública de EEUU alcanzó US$ 3,5 billones (millones de millones). Si se le suma la deuda pública y la privada supera los US$ 13 billones. Próximo al 100% de su PBI. Mientras, China acumula US$ 3 billones en reservas internacionales.

4/ En Argentina en 1993 la extensión sembrada de soya para las principales provincias productoras era de 5,3 millones de hectáreas. Se estima un total de 20 millones de hectáreas sembradas para la cosecha actual (2010/11) que alcanzaría los 52 millones de toneladas según el Instituto Nacional de Estadística y Censos de la República Argentina (INDEC). En Brasil la producción de soya en 2009/10 fue estimada en un record de 68 millones de toneladas. Aumentando la cosecha, en relación a la zafra anterior (2008/09) en 11 millones de toneladas. El área de cultivo de soya fue de 23,2 millones de hectáreas en la zafra anterior, sustituyendo áreas de maíz en el sur del país y de algodón especialmente en Mato Grosso. La cosecha de soya 2009/10 superó la mitad del área total plantada del país, con semillas transgénicas en el 72% de las plantaciones. Para la cosecha actual (2010/11) se espera una cifra de toneladas similar a la de la zafra anterior (entre 67 y 68,5 millones de toneladas) aunque volvió a aumentar el área plantada -a 24,2 millones de hectáreas- a costa del maíz. La merma proviene del fenómeno La Niña. http://www.noticiasagricolas.com.br diciembre de 2010. Crecimientos porcentuales similares de la producción de soya se evidenciaron en la última década en Paraguay (7,5 millones de toneladas y 2,68 millones de hectáreas en esta cosecha) y Uruguay (los plantíos llegarían a 1 millón de hectáreas en la actual cosecha). La cosecha mundial de soya 2010-2011 alcanzaría los 257 millones de toneladas. Y estos 4 países de Sudamérica aportarían el 50% de la cosecha mundial.

5/ Egidio Bruneto y Joao Pedro Stedile -Militantes del MST y de la Vía Campesina- Las causas del aumento de precios y de la crisis alimentaria en el mundo (Traducción Minga Informativa de Movimientos Sociales) http://www.movimientos.org 18 02 2011.

6/ En la mina de oro Mponeng, de la AngloGold Ashanti, en Sudáfrica, una de las más profundas del mundo, los mineros ya trabajan a 4000 metros de profundidad. “Cuanto más hondo desciende la mina, mayor es el riesgo de temblores, explosiones de rocas, descargas de gases e inundaciones. Y para los mineros, las condiciones se hacen progresivamente más incómodas, por el calor y el hacinamiento” Y obviamente mucho más peligrosas. Pero según Marcos Cutifani, presidente ejecutivo de la AngloGold, “Hay otros 100 millones de onzas de oro si alcanzamos los 5000 metros de profundidad, así que ahora estamos pensando en cómo acceder a ellas”…”Es un tesoro demasiado grande como para abandonar” Robb M. Stewart En busca de oro a 5000 metros bajo tierra Wall Street Journal, Johannesburgo, Sudáfrica, febrero 2011.

7/ Ver mis artículos: British Petroleum: Exterminador del futuro 12 04 2010 y Derrame British Petroleum: Chernobil de EEUU 31 06 2010. Desacato.info, Correspondencia de Prensa y Agenda Radical.

8/ El Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas (DAES), la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) y las cinco comisiones regionales de Naciones Unidas preparan a principios de cada año Situación y perspectivas de la economía mundial. Issued by the UN Department of Public Information – DPI/2584 J

9/ Tendencias Mundiales del Empleo de la OIT 2011 http://www.oit.org

10/ Ver mi artículo Dos años de gobierno: Obama, presidente fiasco Desacato.info 01 02 2011 o en Argenpress con igual título, parte II, 02 02 2011.

11/ La directora ejecutiva de ONU-Mujeres Michelle Bachelet lo afirmó en la sede de Naciones Unidas en New York el 23 de febrero 2011. También dijo que “Las mujeres están en una posición particularmente vulnerable y en el mercado laboral, sus salarios son menores que los de sus pares masculinos”

12/ Claude Serfati, Impérialisme et Militarisme: Actualité du XXI Siècle, Editions Page Deux, Cahiers Libres, Lausanne–Suiza. Traducción de Ernesto Herrera. Correspondencia de Prensa, 7 de septiembre 2005. Charmes, J., La mondialisation favorise–t–elle le travail informel ? , en Serfati, C. (bajo la dirección de), Regards Critiques sur la Mondialisation, Editions Octares, Toulouse, 2003. Heintz, J., Global Labor Standards: their impact and implementation , PERI Working Papers Service, nº 46, 2002.

13/ El guitarrista Tom Morello, de la banda de rock Rage Against de Machine, llamó al gobernador Scott Walker, en un concierto en solidaridad con los manifestantes, el Mubarak del Medio Oeste.

 

 

 

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