Endossados a Colombia

Publicado em: 30/04/2011 às 18:25
Endossados a Colombia

Por Raul Crespo.

El honor de una revolución es el honor del pueblo a la vez el honor de un líder que se defiende con suma prudencia en el ejercicio del poder no con punzadas de paz y rencor. Al pueblo hay que guiarlo con equilibrio y el logro sinérgico de grandes metas nacionales, no azuzándolos a la paz y a la revancha por el ejercicio de una diplomacia llevada al vaivén de lo que quiera Colombia.

Extraditamos todo lo que Bogotá nos pide narcotraficantes, camaradas como Joaquín Pérez Becerra, provocando el reclamo de Suecia, por no haber sido informado por Caracas de la detención y extradición de unos de sus ciudadanos. Lo peor de toda este asunto es la demostración que no tenemos una línea revolucionaria en nuestra diplomacia que es manejada exclusivamente por el temperamento de Miraflores, no por la experiencia de Cancillería que debe existir.

La detención y extradición de Pérez Becerra, exige una explicación del ejecutivo a la Asamblea Nacional, es hora de que la nueva Asamblea pruebe su autonomía como representantes del pueblo revolucionario y de la sociedad en general, medidas como esta no pueden callarse para evitar la confusión y la molestia de la masa respecto a esta especie de sociedad conyugal entre Bogotá y Caracas.

Basto una reunión entre los presidentes Chávez y Santos, para limar las controversias y traiciones pasadas sostenidas con el ex jefe de Santos, el narco y paramilitar Álvaro Uribe Vélez. En este particular, Santos convence al presidente Chávez que es necesario profundizar las relaciones porque al estar Colombia inundada no puede dejar de fluir desde Caracas los 5-7 mil millones de dólares como pago por lo que ellos nos venden sin importar la deuda moral y ética que Bogotá tiene con Venezuela.

Nuestra actitud revolucionaria así conducida es una vergüenza para la política exterior con Bogotá y Washington, estos dos gobiernos durante años vienen proyectando su derrocamiento Sr. Presidente Chávez, es mas, los Departamentos  de Estado y Justicia de EEUU, tienen un voluminoso folder con supuestas pruebas suministradas por Colombia, desde que Santos era ministro de defensa, el se encargo que las computadoras de Raúl Reyes, años después siguieran suministrando pruebas que Venezuela cobijaba a terroristas delas FARC y ETA patrocinando su relación.

Pruebas que según Washington, están ahí esperando ser utilizadas cuando los proyectiles apunten a Venezuela, lo que será muy pronto, porque Obama, necesita más que promesas para reelegirse, se nos avecina una fuerte presión para inclinar la balanza ante los republicanos, tiene que ser Venezuela, el país que catapulte a los demócratas a una victoria ante la imposibilidad que sea Irán o Corea del Norte.

Santos, desde el cargo de ministro de defensa practico la extraterritorialidad, bombardeo Ecuador, y manifestó su voluntad de perseguir a los guerrilleros de las FARC en Venezuela, si ese era el caso, lo que provoco nuestra reacción civil y militar por el honor y el respeto a nuestra soberanía. Mucho antes, cuando Juan Manuel trabajaba en el diario El Tiempo, se dirigía a usted presidente Chávez, con los peores epítetos desde su columna ¿será posible que Santos como presidente haya cambiado su convicción en unos meses? Por supuesto que no, la diplomacia colombiana heredo la escuela de Páez, mientras siga el flujo de dólares hipócritamente Bogotá, aceptara que somos amigos, pero, cuando exijamos soberanía entonces los intereses de Washington y Bogotá se aliaran, porque el plan Colombia de EEUU, esta esperando agazapado dar el zarpazo contra usted camarada Chávez.

Es verdad que el dialogo es fundamental para limar todo tipo de asperezas, también es verdad que usted presidente Chávez, ofreció reiniciar las conversaciones con el nuevo gobierno de Colombia, sin embargo, por las encuestas se sabia con mucha anticipación que Santos era el futuro presidente de Colombia, y que era peor que Uribe, por ese motivo todos nos encontrábamos a la defensiva por todo lo que representa Santos para Washington. Es indiscutible que Santos, desde que asumió la presidencia hace lo imposible por ocupar el liderazgo regional dejado por Lula, por tal motivo no se queda rezagado de las propuestas de UNASUR, y trata de poner distancia con la gestión de Álvaro Uribe, declarando que en Venezuela ya no hay campamentos de las FARC.

Ahora, creer en la buena voluntad del presidente Santos, por realizar ese tipo de declaraciones, bueno…presidente Chávez, usted ya no es un niño, enseñar la otra mejilla ni los curas lo hicieron, peor en política y, peor con Colombia, después de todo lo que pasamos  con ellos los últimos tres años.

Sr. Presidente Chávez, los grandes liderazgos comprenden que el honor, la soberanía y la autonomía, tienen sus intereses políticos y diplomáticos, pero, no pueden superar la dignidad revolucionaria ni nuestra libertad que a su vez están supeditadas al sentido común, ahora que, si este sentido se encuentra amenazado por las próximas elecciones que coinciden con las de EEUU y si Santos, es utilizado para que la revolución ceda en su honor por interés internacional entonces el pueblo debe saberlo. Permita que la gente escuche y evalué aquello que al gobierno no gusta y molesta, eso también es participación política camarada presidente Chávez.

 

 

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