Acostumar-se

Publicado em: 04/12/2010 às 17:14
Acostumar-se


Por Raul Crespo.

Resolución en Cancún

Es una equivocación decir que en los últimos 400 años el progreso humano es el triunfo de la gente sobre la naturaleza, y este concepto ha sido dado por concedido. La naturaleza no ha sido derrotada, al contrario, recién empezamos a sentir los estragos del calentamiento global y los cambios climáticos nos ponen de rodillas.

Estas cumbres ambientales son una verdadera farsa, un engaño a los que los pueblos indígenas, campesinos, afro americanos y ciudadanos del mundo no deben prestarse, las conferencias y reuniones para tratar los asuntos de los cambios climáticos deberían ser públicos porque afectan a todos, ahora mismo, un poco mas abajo, Costa Rica, Venezuela, Colombia, y al frente, Inglaterra, Alemania, Francia, España, el clima rompe todas las predicciones meteorológicas.

Cancún, como todas las otras reuniones no pueden servir solo para discutir el futuro de la humanidad, esa futurología debe terminar, el crecimiento orgánico es una necesidad impostergable, el calentamiento global hace que todas las naciones se influyan mutuamente, unas por la contaminación que producen y las otras por las materias primas entregadas para esa contaminación, es una dependencia global que no pasa de la transformación sutil y básica tratadas en las cumbres.

Hay dudas si en esas cumbres ambientales sirven para lograr acuerdos de tipo económico para diminuir las presiones sobre el mundo desarrollado, porque, el calentamiento global, su solución, es un asunto político-económico de enorme trascendencia que exige transparencia para desarrollar una consciencia mundial para que el G20 se aparte del servilismo y se pronuncie a favor de la reducción de los gastos militares para invertirlos en millones de granjas solares, eólicas, y satisfacer un 40% de la energía mundial. Ese papel le toca a cada región como miembro de la comunidad mundial

Independiente de lo optimista que uno pudiera ser respecto a las perspectivas en la reducción de la emisión de gases de efecto invernadero a la atmosfera para congelar el calentamiento global en lo próximos 50 años con base en la información disponible, se tiene que admitir que la demanda de energía se incrementara sustancialmente.

El escenario de las cumbres sobre los cambios climáticos se los maneja a corto plazo, mediano plazo. A corto plazo significa la próxima década, a mediano plazo 15-20-25 años, mientras el petróleo fluye de las regiones exportadoras a fin de mantener la estabilidad socio-política, a cambio de su cooperación, se les garantiza una relativa paz.

Es obvio que el G8 mantendrá el flujo continuo de petróleo, gas licuado, carbón, en el futuro inmediato, y el carbón con todas sus limitaciones siguen siendo un complemento “temporal” de los recursos energéticos mundiales durante los periodos de transición hacia la energía limpia si en algún momento se da.

La época del petróleo barato terminó, la OPEP es dueña de gigantescas reservas de crudo, dos terceras partes de ellas se encuentran en Venezuela, Golfo Pérsico, Rusia y en el Norte de África. El precio esta regulado según lo que el mercado este dispuesto a pagar por la gran diferencia entre la producción y el consumo.

No podemos exigir la contra productividad, no puede ser el único camino, el G8 se opone para controlar el crecimiento no diferenciado existente para el desarrollo mundial, ya es tarde para eso, las calamidades climáticas no se producirán a fin de siglo, se están produciendo ya, el tiempo de actuar es ahora.

La historia futura no tendrá que ver con las clases sociales o una guerra nuclear o la ideología de derecha o de izquierda, pues, un huracán categoría 3 tiene el equivalente a 10 bombas termonucleares. Los cambios climáticos requieren atención inmediata de Estados Unidos, Europa, China, Rusia, especialmente, se trata de la supervivencia de la humanidad que se multiplica a diario superando con mucho la tasa de mortalidad.

Los cambios climáticos no pueden ser de importancia secundaria, la humanidad se esta enfrentando a la prueba mas tremenda desde la desaparición de los dinosaurios, se requiere un alto en los gastos de defensa para contribuir económicamente con la masificación de la energía alternativa, no hay otra solución, este punto requiere una total colaboración internacional.

Y, esta será la guía del sistema mundial, es el momento de considerar la actitud hacia el crecimiento económico y material de las naciones desarrolladas. Hemos puesto como productores el suministro supuestamente inagotable de los recursos naturales, alimentos, minerales y otras materias primas, al mismo tiempo sabemos que esos recursos no están de ninguna manera en disponibilidad infinita pero actuamos como si lo fuera.

Es imposible acostumbrarse a cualquiera de estos escenarios como recomienda la ONU o por la ineficiencia o corrupción de las cumbres climáticas. Cambiar el curso del desarrollo humano es una necesidad, el mundo no puede seguir evolucionando como lo hace, el G20 no puede seguir los pasos del G8 para influirse mutuamente por el uso compartido de los océanos, de la atmosfera, esos no son condicionantes para la  decisión  de los países desarrollados respecto a la solución del calentamiento global, esa no puede ser otra dependencia para las naciones en vías de  desarrollo.

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