A bagunça

Publicado em: 11/09/2011 às 15:45
A bagunça

 

Por Roberto Quesada.

“Una injusticia hecha a una sola persona, es una amenaza hecha a toda sociedad” – Montesquieu.

En la celebración del cumpleaños nuestra amiga argentina Maria Fernanda Heyaca, me preguntaron cómo andaba Honduras ahora que ya había sido reconocido el gobierno por la OEA, pues para evitarme el gasto innecesario de palabras, respondí: “Es un despelote”.

No ahorré ninguna palabra pues esa respuesta condujo a otras preguntas y a que explicara. Pero, en verdad, ¿quién puede explicar la Honduras de hoy? Es reto difícil: es un laberinto del miedo, la desconfianza, la duda y casi la desesperanza.

Se produce escándalo tras escándalo, muerte tras muerte, no se ha terminado con un entierro por muerte violenta cuando ya están cayendo otros y otras. La gente anda con los nervios de punta y el rugir de una motocicleta enciende las alarmas hasta del más valiente. Sonar la bocina del carro, mirar a alguien y que lo interprete como mala mirada, puede ser suficiente para ganarse un balazo a cualquier hora del día o de la noche.

Tal parece que la muerte se ha instalado a vivir en Honduras de forma permanente, y quienes se creen dueño del país (o quizá lo sean porque lo tienen secuestrado), como el ejemplar “padre de la patria”, el diputado de Santa Bárbara, Víctor Sabillón, amenazó de muerte y agredió verbalmente al periodista Hernán Castellanos, sólo porque éste informó de una reunión que sostendrían en su “propiedad”  parte de la cúpula golpista. Y como matón de película barata  o personaje de la sub-literatura del viejo Oeste,  envió recado al periodista David Romero Ellner por también haber transmitido la información.

En Olancho un hermano mató a otro por una simple discusión, ambos hijos de Luis Berríos Segovia, diputado y presidente de la Comisión de Educación en el Congreso Nacional. Este triste y lamentable hecho sucede cuando se pretende  “transformar” la educación en el país, pero, tal parece, hemos descuidado u olvidado que la educación comienza en casa.

Un rótulo publicitario sobre la libertad de expresión, sobre las preferencias sexuales, en el que se lee: “vos decidís tolerar la diferencia…” Ha hecho que inmaculados e inmaculadas peguen el grito al cielo porque creen que sus hijos con solo ver ese rótulo se contagiarán y a la cuadra siguiente ya aparecerán transformados en gays o lesbianas. Ver (y escuchar) para creer. Echándole  leña a la hoguera en un país denunciado internacionalmente por el alto número de asesinatos contra la comunidad gay.

Acaba de finalizar la denominada Cumbre Mundial Afrodescendiente, que no fue tal puesto que solamente tuvo al presidente de Guatemala, ninguna figura representativa de la combatida negritud estadounidense, que bien pudo ser un actor o actriz de peso, cantante… ningún presidente de un país africano, ni siquiera del Caribe, etc. A la par de esta cumbre hubo otra cumbre que podría denominarse como Cumbre Mundial Local (Foro: “Acaparamiento de tierras y territorios en África y América Latina), aquí la idea fue darle la voz al pueblo pues bien sabido es que la voz del pueblo es la voz de Dios.

La Cumbre Mundial la inauguró el presidente Pepe Lobo, mientras que a la Cumbre Local asistió el ministro de cultura Bernard Martínez, quien, en apasionado discurso, desacreditó la otra Cumbre tildándola de excluyente y no sólo eso sino que denunció que el organizador de esa cumbre le había “echado la policía” a la cumbre “paralela”… Por cierto que al ministro Bernard Martínez, lo denunció el escritor Samuel Villeda Arita, de haber asumido el compromiso de otorgar un concurso de novela corta por el monto de 30.000 lempiras, pero ahora dice que no pagará nada (¿será que no le gustó la novela ganadora). En defensa de este premio el columnista Juan Ramón Martínez anota: “Es difícil entender, cómo el Congreso va darle cincuenta mil lempiras a un boxeador “sospechosamente” exitoso, en tanto que incumplen compromisos de un concurso de novela. Pero es lógico. Prefieren el boxeo antes que la literatura.”

Por otro lado el ministro del INA, Cesar Ham, a quien el terrateniente Miguel Facussé apodó “Oso negro” (aquí hasta en los apodos hay racismo), puso a un tal Perico de los Palotes, llamado Mauricio Aguilar (¿qué ha hecho este por Honduras?) a despotricar contra el subcoordinador del Frente Nacional de Resistencia Popular, Juan Barahona. Lo acusa de no presentarse a trabajar al INA y cobrar. Aquí Cesar y Mauricio serían candidatos insuperables si existiese el Nobel de la Tontería, pues siendo uno el ministro y el otro el jefe de personal son los únicos culpables, responsables, cómplices de cualquier anomalía que cometa un subalterno… ¡qué manera tan patética de hacerse el haraquiri!

Además, Juan Barahona trabaja más que cualquiera de ellos, su sueldo es justificado ¿qué más trabajo –urgente, prioritario y necesario—que crear conciencia en el pueblo hondureño para que defienda, rescate su país antes de que las aves de rapiña terminen de venderlo? ¿Cuánto se gasta en el sueldo vitalicio de Micheletti, en su seguridad, transporte? ¿Cuánto gana Romeo Vásquez? ¿Estará de acuerdo Cesar Ham con que se premie a estos y otros y otras (la lista es larga) por habernos destruido el país?  ¿Es correcto que quienes debieran estar enfrentado la justicia, si la hubiese, estén dilapidando los recursos del pueblo hondureño?

Allí está Mario Canahuati, ministro decorativo, nunca está donde debiera: No lo llevaron a firmar el Acuerdo de Cartagena; no lo llevaron a Perú donde se anunció el respaldo a Palestina para que se convierta en Estado; en La Cumbre Mundial de Afrodescendientes, por tratarse de Relaciones Exteriores, era su deber estar o relevar al presidente cuando éste se fue… ¿Y cuánto gana Canahuati por no hacer nada por Honduras sino que se le paga para que desarrolle sus negocios personales? A esto hay que agregarle que se ha quedado con el dinero de muchos diplomáticos que fuimos desterrados por él usando a su achichincle Alden Rivera. Cesar Ham, si vas a denunciar a uno de tus mismos compañeros de lucha, aprovecha también para denunciar a estos enemigos del pueblo hondureño.

Y en todo este despelote sigue habiendo asesinatos, unos por delincuencia común, otros por el crimen organizado y, por supuesto, el crimen político, como el reciente asesinato del presidente del Movimiento Auténtico Reivindicador de Campesinos del Aguán (MARCA), Secundino Ruiz Vallecillo.

Honduras es un hervidero, por eso entiendo a mi amigo y colega Billy Peña cuando le dice al Lic. German Quintanilla que se ha cansado de “abordar el tema político porque la política no me interesa, especialmente la hondureña, por ser inmadura.” ¿Sólo inmadura? Te quedaste corto Billy… La política y los políticos (con las raras excepciones de la regla) la corrupción  que ellos/as han institucionalizado, los insaciables, voraces, son los que tienen a Honduras manos y patas arriba. Estos y estas son los culpables de toda esta violencia, de este gran despelote… Lo único bueno que los hondureños podemos regalarle al mundo, y especialmente a los paises latinoamericanos, es el ejemplo para que no caigan ellos en lo mismo, es que se miren en nosotros, los destrozos, la miseria y el odio que deja un golpe de Estado.

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Na foto: Presidente Porfirio Lobo e Ministro do INA Cesar Ham

Imagem: radiotrinchera.org

 

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